¡Lucha contra la derecha!
Cómo eliminar las semillas del fascismo
Monica Hill
volume:  
volume 30
issue 6
diciembre de 2009
imagestuff
Graffiti anti-nazi de Portugal.

Los comentadores de la extrema derecha inundan los medios de comunicación convencionales con descarados comentarios prejuiciosos. “¿Se han dado cuenta de que todos los retratos compuestos de fotos de criminales buscados se parecen a Jesse Jackson?”, declara con desprecio Rush Limbaugh de Fox News. “La invasión de extranjeros ilegales es una amenaza para la salud de muchos estadounidenses”, vocifera Lou Dobbs, recientemente de CNN.

Estos “artistas” no sólo fomentan el odio y la falta de civilidad sino que también popularizan las ideas fascistas en los EEUU. Después de escucharlos día y noche, muchedumbres de gente blanca encolerizada se presenta en Fiestas de Té (“tea parties,” manifestaciones de la derecha) y riñas en juntas comunitarias en todo el país. Barack Obama, el primer Presidente negro, es su punto de partida; los ataques contra los inmigrantes, el racismo, el sexismo, y la homofobia son sus mantras.

En el trasfondo hay tropas de ataque nazis sedientos de nuevos reclutas. Como lo indica la arenga del sitio de la Red supremacista blanco.

“Ésta es la revolución de blancos que hemos estado esperando. … Nosotros somos los que pagamos impuestos para apoyar la Acción Afirmativa, la Beneficencia Pública y otros programas sociales que no sirven para nada. Son nuestros impuestos los que se usan para ACORN y para mantener a 12 millones de ilegales que invaden nuestros barrios.” .

El 12 de septiembre, 60,000 personas se presentaron en Washington, D.C., organizados por una docena de grupos de extrema derecha, incluyendo la organización del Partido Republicano FreedomWorks. Abundaban los piquetes contra sindicatos, contra comunistas y superpatrióticos y las caricaturas racistas de Obama.

Fue la mayor movilización con tendencias fascistas que ha ocurrido en este país desde hace 70 años, cuando predicadores descaradamente nazis como el padre Charles Coughlin y el ministro Gerald L.K. Smith trataron de construir un movimiento fascista de masas. .

¿Qué es el fascismo? Las películas sobre los nazis y la Segunda Guerra Mundial ofrecen representaciones realistas de cómo se manifiesta el fascismo. Pero no instruyen mucho sobre los orígenes del mismo. Además, rara vez muestran que las fuerzas de clase hostiles en una sociedad capitalista en crisis son fundamentales para la existencia misma del fascismo.

Como escribió León Trotsky en 1932, el fascismo es “un movimiento de masas que surge del colapso del capitalismo”. Su meta es aniquilar a la clase trabajadora y a sus organizaciones para garantizar que sean los trabajadores los que sufran el mayor impacto de la crisis económica. .

La única manera de que la numéricamente insignificante clase gobernante corporativa pueda vencer a la masiva clase trabajadora es construir un movimiento de masas. Históricamente esta fuerza se compone de una “pequeña burguesía” o clase media desesperada y empobrecida — propietarios de pequeñas empresas y pequeños granjeros, antes que nada, además de profesionales bien pagados incluyendo a los funcionarios del Gobierno y administradores de rango medio. .

Al igual que los trabajadores asalariados, los miembros de la clase media sufren en tiempos difíciles. En tiempos de guerra civil, es posible que apoyen a los trabajadores o a los capitalistas, dependiendo de quién tenga aparentemente más probabilidades de ganar o de crear estabilidad. .

Es posible que los grupos y fundaciones reaccionarias que financian las Fiestas de Té no se anuncien con suásticas pero allanan el camino para un movimiento fascista, en caso de que la clase gobernante la necesite para salvar al capitalismo y para destruir la revolución. .

¿Por qué ahora? La crisis económica está azotando en todo el mundo, e incluso el capitalismo de EEUU está fallando en sus intentos de resolverlo. La historia del siglo XX demuestra que condiciones como éstas pueden llevar al fascismo. .

Pero el fascismo no se da de la noche a la mañana. Primero surge una serie de choques entre los movimientos obreros y los patrones sobre cómo paliar la crisis; dichos choques se vuelven cada vez más intensos. Sólo mediante una victoria decisiva contra los trabajadores y sus organizaciones — incluyendo a los trabajadores más oprimidos como las mujeres, los negros y los inmigrantes — pueden tomar el poder los regímenes fascistas. .

Algunas veces se posponen las batallas. En los EEUU, el Nuevo Trato y el gasto de guerra paliaron la Gran Depresión, y no hubo ningún enfrentamiento entre los fascistas y los trabajadores. .

Es posible que hoy día esté ocurriendo una demora similar. EEUU está estancado en la guerra más larga de su historia y su economía está flaqueando. La clase gobernante está intentando recuperar las pérdidas de inversiones a costa del sudor de los miembros de la clase trabajadora, muchos de los cuales son desempleados. .

Esto ha provocado una nueva resistencia. Las masas enfurecidas están reaccionando contra los asaltos de Wall Street a sus sindicatos, sus condiciones laborales y su nivel de vida. Los militantes de los movimientos de derechos civiles, feminista, gay y antiguerra se están manifestando a favor de una acción más fuerte por la justicia social y en defensa de los derechos básicos que están en peligro. .

Sin embargo, generalmente las batallas sin cuartel no son parte de este escenario. ¿Por qué? Porque no hay suficiente liderazgo radical. Los líderes del movimiento aún se alían con el Partido Demócrata, el cual ha demostrado, una vez más, que está totalmente del lado del estatus quo en la crisis actual. .

El presidente Obama es el líder perfecto para las corporaciones de EEUU en un momento tan incómodo, pues dos contrincantes — Wall Street y Main Street — se enfrentan cautelosamente. Obama finge estar por encima de la situación. Pero es un engaño cuya intención es facilitar aún más que el Gobierno mime a las compañías farmacéuticas, las HMOs (Organizaciones de Mantenimiento de la Salud) y a los comerciantes de armamentos. .

El frente unido es fundamental. Por otra parte, la derecha y los nazis tienen que hacer frente a una buena cantidad de resistencia. .

Millones de inmigrantes y sus aliados han adoptado el Primero de Mayo para oponerse a las leyes xenofóbicas. En D.C., 150,000 defensores de los derechos gays marcharon contra la homofobia en octubre. Recientemente, feministas impidieron que la derecha cristiana cerrara una clínica de abortos en Los Ángeles. Jugadores de fútbol negros impidieron que el racista Rush Limbaugh comprara a los Carneros de St. Louis. .

A finales de septiembre, más de 200 contra-manifestantes expulsaron a neo-nazis antiinmigrantes en un sitio de mano de obra de latinos en Riverside, Calif. Dirigidos por miembros del Peace and Freedom Party (Partido Paz y Libertad), más de 30 organizaciones comunitarias, sindicatos y grupos anarquistas participaron en un frente unido, en el cual gente de diversas tendencias políticas se reunieron con líderes obreros para luchar por una meta común. Un mes después, 600 contra-manifestantes hicieron frente a los nazis, y poco tiempo después otros maleantes similares fueron superados en número en Phoenix. .

El frente unido ha demostrado su importancia y poder una y otra vez. Los frentes unidos iniciados por el Partido de Libertad Socialista y las Mujeres Radicales han tenido un profundo efecto en mermar la organización de los supremacistas blancos desde el Noroeste Pacífico de EEUU hasta Melbourne, Australia. .

El fascismo aún no está tocando a nuestra puerta. Sin embargo, la gran visibilidad y la presencia de la extrema derecha, combinada con los ataques contra los trabajadores y los oprimidos por las corporaciones y el Gobierno, son una clara señal de alarma. La única respuesta es una acción unificada y radical para defenderse infatigablemente de los ataques del fascismo.

This article in English / Este artículo en inglés