En México, los Balazos Contra los Maestros Disidentes Encienden el Enojo Público
Megan Cornish
volume:  
volume 37
issue 4
August 2016

La lucha de clases en México está al rojo vivo. Los maestros están al frente de una lucha masiva en contra de la devastación neoliberal a través de privatizaciones, agresiones sindicales y violación del medio ambiente. La resistencia abarca el hemisferio dese México a Guatemala y hasta Argentina.
 
Los docentes mexicanos han estado peleando en contra de la reforma educativa del presidente Enrique Peña Nieto desde que este fue aprobada en 2013 –sin mayor debate público. La ley pretendía romper al sindicato y desmantelar las escuelas normales de las que egresan líderes comunitarios en poblaciones indígenas marcadas por la pobreza. Esa reforma tampoco contenía nada para mejorar las empobrecidas escuelas mexicanas.
 

Este año el gobierno federal intentó aplicar al magisterio exámenes estandarizados que no tienen nada que ver con el desempeño dentro del aula y que amenaza el papel del sindicato en la contratación de nuevo personal. El gobierno también anunció que permitiría que cualquiera con un grado universitario pudiera ser maestro, lo cual es u ataque directo las escuelas que forman maestros –las normales. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) es una tendencia disidente dentro del corrupto sindicato nacional controlado por el gobierno. La CNTE lanzó una huelga indefinida en protesta.
 
Muchos líderes de la CNTE han sido arrestados bajo acusaciones falsas. Uno de los primeros fue Heriberto Magariño, un zapoteco miembro del Partido Orero Socialista (POS) y un líder de la CNTE de miles en Oaxaca. Pero la intimidación fracasó; los maestros arrancaron la huelga prometida en los estados de Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas el 15 de mayo, cinco días después del arresto de Magariño. El gobierno respondió despidiendo a 3,360 maestros.
 
Represalia asesina. Mientras los arrestos continuaban, los maestros y sus simpatizantes instalaron bloqueos carreteros. El domingo 19 de junio las policías estatal y federal intentaron remover a los manifestantes del pueblo de Nochixtlán, Oaxaca. Cuando ellos se negaron, la policía disparó a la multitud sin avisar. Mataron a 10 manifestantes, desaparecieron a 20, arrestaron a por lo menos 23 y lesionaron gravemente a muchos, incluyendo a César Rivera, otro indígena miembro del POS. De los muertos, dos eran estudiantes y la mayoría eran jóvenes.
 
El gobierno afirmó que la policía recibió disparos primero, pero luego salieron videos en internet mostrando que los únicos que disparaban era la policía. El mismo día en la ciudad de Juchitán, Oaxaca, el periodista Elidio Ramos Zárate y otra persona fueron balaceados al estilo de una ejecución.
 
Indignación imparable. El día siguiente decenas de miles se unieron a una Marcha de la Indignación en la ciudad de Oaxaca. Tanto el 24 como el 26 de junio en la ciudad de México, otras decenas de miles marcharon en defensa de la CNTE. Hubo protestas en las capitales de los estados de Morelos y Chiapas, y en nueve pueblos y ciudades en Guerrero. El 5 de julio maestros en la ciudad de México se unieron a la huelga.
 
Hubo protestas internacionales en París, Nueva York, Chicago, Phoenix y Tucson, Arizona, y en Houston y McAllen, Texas. En California, el Frente Binacional de Organizaciones Indígenas ya había lanzado una declaración en apoyo a la huelga.
 
Estados Unidos (EU) es cómplice de las acciones del gobierno de México –bajo la Iniciativa Mérida, le provee un financiamiento militar masivo. También planeó la reforma educativa a través de la Asociación para la Revitalización Educativa en las Américas, un laboratorio de ideas en Washington. Es por esto que el apoyo [a la CNTE] desde Estados Unidos es vital, especialmente dese el movimiento sindical.