Huelga de hambre, la delegación de Estados Unidos a México refuerza la campaña por la libertad
Megan Cornish
volume:  
volume 36
issue 4
August 2015
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La delegación de EE.UU. para liberar a Nestora Salgado y miembros de la familia de otros prisioneros de la policía comunitaria indígena y políticos en su rueda de prensa el 1 de junio. Foto: Ismael

El 5 de mayo, la presa política Nestora Salgado dijo: "¡Basta!" Ciudadana estadounidense naturalizada, había soportado casi dos años de tormento en una prisión de México. ¿Su delito? Dirigir a la comunidad indígena de su ciudad natal, Olinalá, Guerrero, en defensa propia contra las brutales bandas de drogas y los políticos corruptos. Se le negó la atención médica y se le sometió al confinamiento solitario a pesar de que un juez federal retiró los cargos el año pasado y a pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su alarma acerca de su tratamiento, determinando que estaba poniendo en peligro su vida.

Sin alivio a la vista, Nestora comenzó una huelga de hambre para exigir mejores condiciones y su libertad. Aguantó durante 31 días, incluyendo, al final, cinco días sin ni siquiera agua.

Este acto valiente y desesperado captó la atención dentro de México e incentivó a la campaña de libertad de Salgado en EE.UU. para organizar una delegación de emergencia. Otro de los compañeros presos de Salgado de las fuerzas policiales comunitarias de Guerrero, Arturo Campos, comenzó a rechazar la comida el 13 de mayo.

En última instancia, la creciente presión, obligó al gobierno a trasladar a Salgado y al resto de los miembros de la policía comunitaria de Guerrero presos a cárceles más cercanas a sus familias y comunidades, donde tendrán más apoyo para continuar su decidida lucha por la libertad.

La movilización en los EE.UU. Al enterarse de la huelga de hambre, la Campaña para Liberar a Nestora de EE.UU. se movilizó con toda premura para enviar una delegación de cinco personas a la Ciudad de México. Casi 5,900 dólares se recaudaron de los sindicatos, organizaciones comunitarias y individuos para los gastos de la Campaña Nestora Libre, el viaje a México y la defensa legal.

Desde la ciudad de Nueva York llegó el líder del Partido de Libertad Socialista (FSP) Stephen Durham, co-coordinador del Comité para liberar a Nestora-NY, y Daniel Vila Rivera, organizador comunitario puertorriqueño y anfitrión de "La Voz Latina" en radio WBAI. Desde Chicago llegó Alejandro Hernández, activista de derechos de los inmigrantes en representación del Comité Ayotzinapa por la Justicia. Del Comité para Liberar a Nestora de Seattle estuvieron presentes la hija de Nestora, Grisel Rodríguez, y Tricia Coley, sindicalista militante y defensora de los derechos civiles.

La primera tarea de la delegación fue participar en una rueda de prensa que incluyó a los familiares de los presos políticos. El evento mediático obtuvo una cobertura impresionante de los principales periódicos, revistas, estaciones de radio y televisión mexicanos, de Telesur de Venezuela y del The Guardian del Reino Unido.

Los delegados y activistas mexicanos también protestaron frente a la Embajada de Estados Unidos, la cual ha dejado de intervenir en favor de Salgado. Como resultado, el personal de la embajada finalmente accedió a reunirse con la familia y el abogado de Nestora.

Miembros de la delegación asistieron a una manifestación de docentes insurgentes y visitaron un campamento que protestaba por la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero.

Los activistas estadounidenses se sintieron profundamente conmovidos por la reunión con Salgado en su habitación en la torre del hospital de una prisión de mediana seguridad de mujeres en la Ciudad de México, adonde había sido trasladada poco antes.

La miembro de la delegación Tricia Coley observa: "Trajimos el apoyo de los sindicatos estadounidenses, incluyendo el Consejo del Trabajo del Estado de Washington, que representa a 400,000 sindicalistas. Esto inspiró a las personas que enfrentan una terrible represión".

Los movimientos mexicanos se unen. Las huelgas de hambre impulsaron un nuevo nivel de unidad entre los movimientos de protesta mexicanos. Aquellos que se organizaron contra el secuestro y la desaparición forzada de 43 militantes estudiantiles de Ayotzinapa, Guerrero por parte del gobierno, forjaron lazos con los maestros en huelga contra las reformas neoliberales y la privatización de la educación. También hicieron que aumentaran la visibilidad y el apoyo a los cientos de presos políticos de México.

Un papel fundamental en este desarrollo fue desempeñado por el Partido Obrero Socialista (POS), que ha participado en las tres luchas. El apoyo internacional por la libertad de Nestora ha sido estimulado por el Comité por la Reagrupación Internacional Revolucionaria (CRIR), que incluye al POS, al FSP y a los izquierdistas de Costa Rica y la República Dominicana.

¡Adelante! La lucha por la libertad de Salgado y otros presos políticos de México está lejos de terminar.

Pero se ha logrado un nuevo nivel de solidaridad a ambos lados de la frontera y Nestora, a través de su integridad personal y valor, y como mujer líder electa de la policía comunitaria, se ha convertido en un símbolo nacional de México de la lucha contra la injusticia y a favor de los derechos indígenas.

Contacta a la autora en FSnews@mindspring.com.

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