Voces de Color
Metas gemelas: la liberación racial y el fin de la guerra
Yolanda Alaniz
October 2001
Cuando mi hija, Carla, Me llamó el 12 de septiembre para avisarme que había cancelado un viaje en avión que tenía planeado, sentí un gran alivio. Y ven Uds., a ella la podrían confundir con una mujer del Oriente Medio a pesar de que es chicana pura - y éste es un momento difíicil si no es uno blanco.

Pero es también el momento más important de ser una persona de color - alguien que sea lo suficientemente orgulloso y fuerte para plantar cara contra la guerra y la histeria racistas.

El gobierno sienta las bases para los crímenes por prejuicios. Todo el fino discurso oficial acerca de la necesidad de respetar todas las culturas no tiene ningün significado ante las verdaderas acciones del Gobierno: las redadas sin justificación de cientos de personas con antepasados del Oriente Medio y la amplicación del poder para detener a inmigrantes, sean legales o no, sin cargos de ningün tip contra ellos.

Los individuos están siguiendo el ejemplo del Gobierno. Los racistas de tres estados han asesinado a hombres que los asesinos pensaban que eran árabes o musulmanes. Otras personas están siendo golpeadas y balaceadas, mientras mezquitas y negocios administrados por gente del Oriente Medio son víctimas de vándalos. Hemos sabido de temerosos Indos Orentales que no quieren salir de sus casas, de niños que temen ir a la escuela y de estudiantes universitarios que están regresando el Oriente Medio.

Muchas de las primeras personas en expresarse en defense de los árabes y musulmanes fueron otros inmigrantes y gente de color - en las páginas de la prensa de las comunidades afroamericanas y sinoamericanas, en la televisión negra, en las cartas al editor, en el lugar de trabajo y en la organización contra la guerra.

Aquéllos de nosotros cuyas historias familiares arrastran tratados ignorados, esclavitud, bombas atómicas, campos de concentración o el peligro constante de redadas del Departamento de Migración (INS), comprendemos la situación actual de los árabes y musulmanes. A mí me motiva el apoyo masivo que está brindando la gente de color (y los blancos, también) a la gente que proviene del Oriente Medio y del mundo islámico.

Patriotismo obligatorio. Esa solidaridad nos motiva sobre todo por la tremenda presión que las personas de color tienen de mezclarse de forma no crítica y de ser súper-"americanos." La gente de piel más obscura se encuentra bajo un escrutinio especial debido a que el enarbolar la bandera se ha convertido en un juramento tácito de lealtad y debido también a que algunos líderes de sus propios movimientos respaldan a la Casa Blanca para que lleve a cabo represalias extremas. Es al menos en parte por temor que muchos están adornando sus hogares con las barras y las estrellas. La gente de color y los inmigrantes también se reclutó a hermanos negros y morenos durante la guerra de Vietnam, muchos de ellos acudieron sin protestar para probar su lealtad - y nunca regresaron o retornaron mutilados.

Pero la realidad del racismo y la pobreza que empuja a la gente de color a las vanguardias de la guerra también los impulsa a las primeras filas del frente contra la guerra. Siendo una activista y estudiante chicana al principio de los años 70, me uní a otros para gritar, "¡Diablos, no, no, iremos; no lucharemos en su guerra racista!" y "¡Raza sí; guerra, no!" Nos percatamos de que las cuestiones que teníamos en común con los luchadores de la libertad vietnamitas eran más significativas que cualquier cuestión que compartíamos con "nuestros" políticos millonarios que nos enviaban a nosotros o a nuestros seres queridos a matar y a morir en pro del lucro de EE.UU.

Hoy día, compartimos los mismos lazos con el pueblo de Afghanistan - y ésa es una verdad en el de toda la gente trabajadora. Pero la gente de color con raíces en tantos países donde la intervención de EE.UU. ha provocado destrucción, pueda apreciar esa verdad con más facilidad.

¡Eso no nos hace "antipatriotas"! Como el Profesor universitario Rudy Acuña escribió, "El verdadero patriota es la persona que cuestiona... El verdadero héroe es la persona que alza la voz en contra de la injusticia, donde quiera que ésta exista."

Líderes indispensables de movimientos. Todos los que se oponen a la campaña de Bush en pro de la guerra están clamando por la unidad, en reconocimiento de que ello es esencial si se espera que el movimiento tenga esperanzas de triunfar. ¿Pero qué significa la unidad?

Una cosa que tiene que signifcar es que los liberales blancos deben incluir a activistas de color - sobre toda a izquierdistas de esta país y del extranjero. Sólo en estas últimas semanas en Los Angeles, he vuelto a ver lo mucho que tienen que ofrecer los radiales de color con toda su experiencia en la organización contra todo, desde dictaduras de derecha, escuadrones de la muerte y supremacistas blancos hasta neoliberalismo, destrucción de sindicatos y reducciones en la beneficencia pública.

Las hermanas y hermanos blancos también deben comprender cuán importante es el construir un movimiento que no sea de causa única pero que incorpore los problemas cotidianos de la gente de color, los cuales están íntimamente ligados a la cuestión de la guerra. Todos queremos que el movimiento sea antiracista - pues bueno, ¡no podemos luchar contra el racismo de forma abstracta!

Pero la unidad también significa que los militantes de color no se pueden dar el lujo de tildar a los activistas blancos de racistas si éstos no incorporan nuestras causas de manera inmediata. La educación es la regla de esta juego.

Si los que nos oponemos a la guerra queremos lograr nuestros objectivos, necesitamos estar unidos, hombro a hombro, y aprovechar nuestras, diferencias de raza, antecedentes, política, género, sexualidad y edad, no como divisiones, sino coma la base de nuestra fuerza. ésta es la forma coma podemos, crear un movimiento pluralista no sólo para parar la guerra que se avecina, sino para engedrar un sistema totalmente nuevo en el que los trabajadores nunca vuelvan a levantar las armas en contra de otras trabajadores.