Michoacán, Guerrero … el pueblo armado y su derecho a hacerlo
Cuauhtémoc Ruiz
volume:  
volume 35
issue 2
abril de 2014
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Estados con autodefensas se muestran en rojo.

La aparición de las policías comunitarias y las autodefensas, un fenómeno extendido a trece estados del país, es uno de los grandes acontecimientos políticos ya no sólo en el plano nacional sino internacional. Es que no todos los días se arma un sector de la población. Mucho menos, miles de pobladores armados persiguen durante meses a grupos de delincuentes y van liberando territorios del control de mafias y narcos, como en Michoacán. Esta organización armada es una de las grandes hazañas del pueblo mexicano, que ha demostrado que su organización y voluntad pueden más que el Estado capitalista.

El Estado, antes conducido por el PAN-Calderón y ahora piloteado por el PRI-Peña Nieto han sido impotentes, junto con los gobiernos del PRD primero y luego PRI de Michoacán, y junto con el gobierno del PRD-Guerrero para combatir a los delincuentes y brindar seguridad. Eso sí lo han podido hacer esas masas valientes y organizadas que se juegan la vida todos los días.

Un desafío para los criminales y gobiernos corruptos. Según dijo desde Michoacán a Carmen Aristegui, José Gil Olmos, reportero de Proceso, lo que más le ha llamado la atención de las autodefensas de Michoacán es que en su mayoría son jóvenes de 18-20 años. Al parecer muchos de ellos son obreros agrícolas que recogen limón y aguacate y otros son estudiantes o desempleados. Pero el hecho de que algunos empresarios puedan darles dinero a las autodefensas podría confundir lo esencial de este fenómeno.

Hay algunos ejemplos de masas que se organizan y se arman y entre ellas están muchas páginas de la revolución mexicana empezada en 1910. Pero esta vez no evocaré esos episodios históricos sino uno más lejano geográficamente, el de China 1947-1949, con el fin de encontrar paralelos que nos permitan encontrar explicaciones a México 2014.

Antes hay que hacer notar que la burguesía mexicana también vive el fenómeno de la delincuencia y la inseguridad, pero tiene su propio método para enfrentarlo si el Estado capitalista falla en protegerla. La burguesía paga policías privadas de cientos de agencias de seguridad privadas que han proliferado en el país en estos años. En resumen, para el burgués, el que tiene dinero tiene seguridad; y el que no, el pueblo, pues que se chingue.

China fue invadida por el imperio japonés. Le hizo frente a Japón el ejército de Chiang kai shek, un general que gobernaba el país de los dragones. Lo más importante es que los campesinos chinos se organizaron, armaron y después de años de terribles luchas echaron a los invasores. Pero durante un buen rato operó el ejército de Chiang y los revolucionarios de la época vieron bien que hubiese una unidad en la acción de esas masas campesinas con el ejército nacional representativo de la burguesía china. Lo interesante es que el verdadero factor de lucha armada contra el imperialismo japonés no fue el ejército chino sino los campesinos chinos. Y que, al lograr la expulsión de los japoneses tenían liberados amplios territorios en donde estaban organizados esos campesinos que, por cierto, carecían de tierras y eran explotados bárbaramente por latifundistas chinos. Esas masas campesinas triunfantes contra los japoneses, después ya no quisieron devolver los territorios liberados a los latifundistas.

Para no hacerla larga, esas masas armadas de manera independiente ya no sólo hicieron una , también hicieron una revolución agraria cuando no devolvieron las tierras y las trabajaron en su propio provecho. Posteriormente y a regañadientes, el nuevo gobierno encabezado por Mao tuvo que nacionalizar la tierra en provecho de los campesinos.

Peña Nieto, el PAN, el PRD, AMLO y otros políticos burgueses tienen terror al pueblo organizado y pánico al pueblo que, además, se arma de manera independiente. Por eso lo más importante para todos ellos es desarmar a las autodefensas. El acabar con los criminales les interesa menos o sólo les interesa en función de lo primero. Esto explica el indignante asesinato de cuatro personas simpatizantes de las autodefensas en el municipio de Antúnez a manos del Ejército.

Pero esta estrategia de represión por parte del Estado a las autodefensas de Michoacán no le dado resultado, no ha replegado e intimidado al pueblo sino que, como dijo también José Gil Olmo, los autodefensas no se han desarmado y más gente se les une. Entonces, en Michoacán la política en estos momentos de EPN-PRI-PAN-PRD no es reprimir a las autodefensas sino contemporizar con ellas y hacer como que ya apresaron a uno de los cabecillas de los Caballeros Templarios.

Pero en otros lados, como Guerrero, el gobierno del estado (PRD) en acuerdo con el gobierno federal reprimen a las policías comunitarias. Mañana reprimirán a las autodefensas michoacanas si no pueden corromperlas o institucionalizarlas.

Regresando a si hay sectores burgueses que apoyen a las autodefensas, eso es posible. Pero ello no le quita a este fenómeno su carácter subversor del “orden capitalista”. Aunque sí entraña peligros.

Lo correcto y lo que puede garantizar la independencia de las autodefensas es que sean financiadas por el pueblo pobre. En general, esto es lo que sucede mayormente según las crónicas, donde la población les da comida, agua, protección en sus casas, vehículos.

Lo otro es que las autodefensas tengan una organización interna democrática que impida el caudillismo, es decir, que haga imposible que unos pocos líderes hagan lo que quieran.

Otro punto programático es que tengan un programa más amplio: no sólo deben erradicar a los criminales; el armamento popular debe ser permanente y autónomo porque las policías municipales, estatales y federal están gangrenadas por la corrupción e infiltradas por la delincuencia que ha logrado crear en muchas regiones del país un narcoestado. Todos sabemos que todos los partidos políticos burgueses, en mayor o menor grado, tienen nexos con los narcos.

Se necesita solidaridad. Otra cuestión urgente, muy urgente, es que confluyan las masas armadas de vastas regiones del país con el otro gran movimiento que hubo en México en estos meses, el de los maestros.

Pero la sección 18 de Michoacán, controlada o manejada por el PRD (¿también por AMLO?) y la de Guerrero, no han manifestado su solidaridad ni han hecho efectivo apoyo algunos a las autodefensas y policías comunitarias. Tampoco lo ha hecho la sección 22, de Oaxaca.

Por lo pronto, tanto el magisterio insurgente como todo el movimiento obrero independiente debemos exigir la libertad de Nestora Salgado, comandante de la policía comunitaria de Olinalá, y de todos sus compañeros injustamente presos, así como en apoyo a las autodefensas michoacanas.

Cuauhtémoc Ruiz es fundador del Partido Obrero Socialista de México y editor de su publicación La Pluma. Su libro más reciente (en busca de editor) es China: propiedad estatal, capitalismo y obreros insurgentes.

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