Santuario y refugio para todos
Una petición exige que Los Ángeles los haga realidad
Val Carlson
volume:  
volume 38
issue 4
agosto de 2017
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Hay más de 34,000 personas sin casa en Los Ángeles, como este hombre en Beverly Hills. Su letrero dice: "Espero que tu día sea mejor que el mío." Foto: Lucy Nicholson / Reuters

Después de meses de manifestaciones nacionales contra el ataque del gobierno de Trump a la gente pobre y a los que sufren, la sucursal y los partidarios del Partido de Libertad Socialista de Los Ángeles tomaron la ofensiva. En febrero, lanzaron una petición pidiendo que el gobierno de la ciudad garantizara la protección y los servicios de supervivencia para los inmigrantes y los residentes sin hogar.

La petición le pide al Alcalde y al Ayuntamiento que:

• Declaren oficialmente a Los Ángeles como una ciudad santuario al designar todas las bibliotecas de la ciudad, las instalaciones de parques y recreación, las oficinas de servicios sociales y los edificios del gobierno como zonas en donde no pueden entrar el Departamento de Seguridad Nacional y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

• Que se declare inmediatamente un estado de emergencia para gente sin hogar (para obtener dinero federal adicional). Que se abran las propiedades vacantes de la ciudad a los residentes sin hogar, y que se provean baños, recolección de basura y otros servicios de supervivencia en cada lugar.

Que se defienda a todos los inmigrantes. Bajo presión de la comunidad, Los Ángeles ha tomado algunas medidas para proteger a los inmigrantes y limitar la cooperación policial con la ICE. Sin embargo, la ciudad se ha resistido a declarar oficialmente el santuario.

Mientras tanto, el ICE ha estado cazando a inmigrantes, realizando incursiones y redadas, apareciendo en tiendas de comestibles y de puerta en puerta, todo con total impunidad. Agarraron a Rómulo Avelica-González, un padre de 48 años, después de que dejó a una hija en la escuela mientras otra hija sollozaba en el asiento trasero. Arrestaron a Claudia Rueda, estudiante de la universidad CAL State LA que fue objetivo policial por dirigir las protestas cuando ICE detuvo a su madre. Las comunidades inmigrantes de Los Ángeles viven en constante temor.

El santuario por sí solo no es una panacea, pero sí ayuda a proteger a las familias y a las comunidades afectadas. La legislación del santuario está pendiente en la Asamblea Estatal de California, y más de 90 ciudades y condados de California han adoptado varias políticas de santuarios. Una postura más fuerte por parte de Los Ángeles daría peso a este movimiento.

Hechos de la crisis de personas sin hogar. A partir de enero de 2017, la población sin hogar en Los Ángeles era de 34,189, un aumento del 20 por ciento desde el año pasado. Los latinos sin hogar aumentaron en un 66 por ciento, los jóvenes en un 64 por ciento, los veteranos en un 57 por ciento y las familias en un 30 por ciento. Los negros representan el 40 por ciento de los desamparados, aunque representan menos del diez por ciento de la población de Los Ángeles. Una quinta parte de los estudiantes de LA Community College están sin hogar.

Estas alarmantes estadísticas subirán a menos que los funcionarios públicos aborden las causas fundamentales: gentrificación, juicios hipotecarios, desalojos, enormes aumentos de alquileres, destrucción de viviendas de bajos ingresos, control de alquileres muy limitado y discriminación social. Crear una moratoria sobre los desalojos e instituir el control universal del alquiler sería un buen comienzo. El gobierno es responsable de proveer vivienda de calidad y necesidades básicas a todas las personas sin hogar, inmigrantes o no, hasta que haya vivienda estable disponible.

Especuladores, fuera. Hay más que suficiente dinero en Los Ángeles para proporcionar una vivienda decente para todos. Pero los bancos y las mega corporaciones que controlan esta riqueza invierten sus ganancias en ganar más dinero. Y el gobierno de la ciudad los protege a través del welfare corporativo. Por ejemplo, concede exenciones fiscales masivas y exenciones de las reglas de zonificación, a cambio de una cantidad lamentablemente insuficiente de vivienda de bajo costo.

Los trabajadores de Los Ángeles quieren que la crisis sea resuelta y votaron a favor de una iniciativa para emisión de bonos de $1,200 millones para crear 1,000 nuevas unidades de vivienda de bajo costo por año durante los próximos diez años. Un impuesto sobre las ventas de $ 3,500 millones en el Condado de Los Ángeles agregará servicios y subsidios de renta para el mismo período. Pero el dinero recaudado por estos impuestos regresivos ni siquiera se mantendrá a la par del aumento en la falta de vivienda porque las causas fundamentales no se están abordando.

Algunas soluciones prácticas. La propiedad y la gestión públicas de viviendas de bajo costo son más eficientes y rentables que subvencionar el desarrollo privado. La ciudad debe aumentar los impuestos a los grandes negocios y los millonarios y usarlos para vivienda pública, refugios y campamentos públicos. LA podría comenzar con sus propios edificios y lotes vacíos. Si la ciudad construyera o renovara y administrara la vivienda pública directamente, se podrían producir muchas más unidades y por mucho menos.

Los Ángeles gasta $ 14 millones anuales en "limpiezas" que destruyen camas, carros y estructuras para acampar. Se apoderan de todos los bienes que no caben en un contenedor de 60 galones. En su lugar, ¿por qué no proporcionar baños, armarios de almacenamiento, servicio regular de basura, e incluso camiones de lavandería móvil como en Denver?

Más de mil personas ya han firmado la petición, ya que proporciona soluciones concretas y factibles a los problemas epidémicos. Contáctanos si te gustaría ayudar en esta campaña para defender los derechos humanos básicos de los inmigrantes y los residentes nacidos en los Estados Unidos que viven en Los Ángeles.

¡Firma la petición hoy!

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