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Huelga General del Día del Trabajo de 2017

Los inmigrantes les muestran el camino a todos los trabajadores

Se necesitan agallas para que los inmigrantes se movilicen para la huelga general de este lunes contra los ataques en aumento contra sus derechos y los de todos los trabajadores.

Los conserjes sindicalizados indignados por las redadas del ICE y la criminalización de la comunidad negra votaron para ser los primeros en salir, seguidos de los trabajadores de cafeterías y otros sindicatos. Las mujeres y los radicales inmigrantes están desempeñando un papel clave pero la mayoría de los huelguistas de hoy son de lugares de trabajo no organizados — campos y plantas de procesamiento de alimentos, restaurantes y establecimientos de comida rápida, hoteles y centros de salud.

Los militantes obreros y estudiantes nacidos en el extranjero, que son clave para esta huelga, están inspirando a aquellos que tienen miedo y están enojados pero que quieren gritar, “¡Dilo en voz alta, dilo con claridad, los inmigrantes y los refugiados son bienvenidos aquí!”

Respuesta mixta de los líderes laborales

Muchos sindicatos movilizaron a sus miembros para salir y mostraron solidaridad de otras maneras. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, por ejemplo, se declaró un “sindicato santuario” listo para defender de redadas y deportaciones a sus bases y al público al que sirven.

Algunos líderes del trabajo, sin embargo, asustados por la huelga general, frenaron al movimiento negándose a seguir el ejemplo de sus hermanos y hermanas no sindicalizados en su mayoría. Utilizaron el razonamiento de las cláusulas de “no huelga” de los contratos como una justificación para no salir — y, en algunos casos, para no apoyar el movimiento huelguista de ninguna manera. Esto deja aún más vulnerables a los trabajadores con salarios bajos y sin representación que sí abandonen su trabajo.

El momento exige audacia

Sí, ¡desafiar las cláusulas de “no huelga” es un movimiento audaz pero nada menos que una acción agresiva tiene alguna esperanza de salvar a los trabajadores y a los sindicatos del destino que los jefes rapaces y los fanáticos racistas tienen planeado! Ciertamente, los paros masivos son el arma más fuerte que tenemos pues fomentan nuestro poder colectivo y le asestan un golpe económico y político al sistema capitalista que sobrevive a costas de nuestra miseria. Además, pueden alentar al movimiento obrero internacional, unido en una lucha común de oposición a la austeridad, la reacción nacionalista, los ataques a la soberanía de los nativos y a las campañas para destruir sindicatos.

Entonces, ¿qué pasará ahora? ¡Sigamos el camino de los trabajadores inmigrantes que ahora planean una huelga nacional más larga! (Ver: movimientocosecha.com) Este esfuerzo puede señalar el camino a seguir para todo el movimiento obrero y reunir a todas las razas, todos los géneros, todas las nacionalidades y todas las edades en el desafío contra la clase dominante y sus dos partidos. Es hora de tomar la ofensiva y exigir:

  • ¡Derechos integrales de ciudadanía para los indocumentados!
  • ¡Dinero para las necesidades sociales, no para la guerra, los muros, ni para el estado policial!
  • ¡Abrir las fronteras!

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