Freedom Socialist • Vol. 18, No. 2 • July-September 1997
Voces de color

EBONICS

El inglés negro merece un lugar en las escuelas




por Elspeth Kramer y Emily Woo Yamasaki

El diciembre pasado, cuando la Mesa Directiva de Educación de Oakland, California aprobó una resolución referente al "ebánico" (ebonics) (modificada posteriormente), causó un sobresalto de costa a costa.

La Mesa votó por el reconocimiento de los sistemas lingüísticos de África Occidental, Níger y El Congo como la lengua predominante entre los estudiantes afroamericanos e indicó que los educadores deberían utilizar el ebánico para ayudar a los estudiantes a dominar el idioma inglés.

Los políticos y los medios de comunicación respondieron con una descarga racista e incendiaria denigrando al ebánico, o inglés negro, y culpando a los mismos afroamericanos de sus problemas.

Clinton decretó que no se proporcionarían fondos para apoyar el ebánico. El regente de la Universidad de California, Ward Connerly, uno de los principales destructores de la acción afirmativa, se burló de que la juventud negra "se ha tendido una trampa a sí misma al hablar Š jerga (slang) Š que la gente no puede entender."

Las distorsiones por parte de los medios de comunicación, y la falta de claridad de la misma Mesa, también dio como resultado que muchos padres de familia tuvieran fuertes objeciones con referencia al plan. Ellos creían - erróneamente, según la Mesa lo indica - que de hecho el ebánico se les enseñaría a los estudiantes afectando así su capacidad de dominar el inglés común.

El plan de la Mesa se originó a causa de las condiciones deplorables de los estudiantes afroamericanos. No menos deplorable fue la reacción represiva y menospreciativa a la resolución por parte de las clases dirigentes. Ambos fenómenos demuestran claramente que las clases dirigentes tratan a los estudiantes afroamericanos simplemente como si fueran desechables.

 

La biología de la falsedad. Las raíces del racismo han sido estudiadas por el sociólogo afroamericano Oliver Cox y por otros. Ellos han documentado la necesidad que tiene el capitalismo de crear una casta de gente que pueda ser segregada a causa del color, que se pueda tratar de manera inhumana, que pueda recibir salarios injustos y que se pueda utilizar como "un ejército laboral de reserva" para mantener latiendo el pulso de Wall Street.

Las condiciones adversas de la economía actual implican que el destino de millones de niños de ojos hermosos no será de salarios bajos, sino de ausencia de salario, pues no hay trabajo. ¿Quién necesita una buena educación para hacer colas en las oficinas de desempleo?

La justificación de esta realidad la ofrecen los pseudo-científicos como los autores de La Curva de campana (The Bell Curve), quienes arguyen que los afroamericanos están condenados a poseer un nivel intelectual más bajo y, por lo tanto, a tener un nivel de vida inferior a causa del azar genético. Los reaccionarios como éstos afirman que el ebánico es prueba de la inferioridad de los negros.

 

No es sólo "cosa de los negros." Hoy día lingüistas y académicos, incluyendo los afroamericanos, no están de acuerdo si el inglés negro es una lengua o un dialecto. Estos conceptos están demasiado relacionados como para establecer una distinción absoluta.

Cualquiera que sea el caso, la situación es clara: el ebánico no es una "violación" o degradación del inglés común sino una forma válida de comunicación con pronunciación, entonación, vocabulario y gramática específicos. En literatura está representado por algunas de las obras de Alice Walker, Zola Neale Hurston y otros.

No todos los afroamericanos hablan ebánico. También lo hablan otros jóvenes pobres y de la clase obrera de todos los colores que han crecido en comunidades mixtas. Es una integración de las lenguas africana e inglesa que contribuye a la riqueza de la cultura general de los EEUU, como en el caso del Jazz y de otras innovaciones en la música, la literatura, el vestido y otros campos.

 

Parte de la solución. Las metas de la Mesa Directiva Escolar, o sea legitimar el ebánico y utilizarlo como puente hacia el inglés común, son buenas. Sin embargo, el ebánico es sólo una parte de la solución de los problemas de los niños de Oakland, negros y de otras razas.

Las condiciones de las escuelas de Oakland son deplorables. Los materiales didácticos son escasos; los edificios están destruidos; a los estudiantes se les "almacena" en los llamados salones portátiles sin ventanas. En 1996, después de un congelamiento de salarios que duró cinco años, los maestros de Oakland se lanzaron a la huelga para exigir mejores salarios y la reducción del tamaño excesivo de las clases.

Actuando como gerencia, la Mesa Directiva Escolar intentó romper la huelga declarando que no había fondos para las mejoras que se pedían y para alejar a los padres de familia y a la comunidad de los maestros calificando a éstos de blancos codiciosos (35 por ciento de ellos son negros) que no les importan los estudiantes afroamericanos.

Si la Mesa realmente quiere ayudar a los estudiantes, sin embargo, se convertirá en la aliada de los maestros, no en su enemiga, y luchará a su lado para mejorar las escuelas.

 

¡Educación de calidad ahora! Sin duda, los estudiantes de color son los que más sufren a causa de las malas escuelas de Oakland. Los afroamericanos constituyen el 53 por ciento del total de estudiantes, pero son el 71 por ciento de aquéllos en clases de educación especial y el 64 por ciento de los que están cursando un grado por segunda vez.

A nivel nacional, la brecha en el nivel de desempeño entre los estudiantes de color y los blancos se está ensanchando. Esto se debe principalmente a que los distritos escolares con dinero, los cuales educan a niños blancos principalmente, gastan casi dos veces más por estudiante que los distritos pobres, los cuales educan a más jóvenes de color.

El problema no es que los afroamericanos sean inferiores, sino que reciben una educación inferior a causa del racismo institucional y la denegación de recursos.

Para aprovechar el potencial máximo de todos los estudiantes es necesario incrementar el financiamiento de las escuelas y respetar las distintas culturas, incluyendo las lenguas.

El novelista negro pionero James Baldwin escribió en 1979 en defensa del inglés negro que "Šla lengua es un instrumento político, un medio y una prueba de poder." Todos los estudiantes de los EEUU necesitan aprender la lengua dominante para sobrevivir; pero para poder aprender el inglés es necesario valorar sus lenguas maternas, ya sea ebánico, español, vietnamita o cualquier otra lengua. Esto implica que los maestros necesitan aprender
ebánico para comunicarse bien con los estudiantes.

Una canción laboral tradicional exige no sólo pan sino también rosas. En el ámbito de la educación exigimos no sólo más dinero para libros de texto y maestros sino el ebánico también.

Elspeth Kramer es una feminista socialista afroamericana y nuevo miembro de las Mujeres Radicales de la Ciudad de Nueva York. La activista asiático-americana Emily Woo Yamasaki es organizadora de la Brigada Internacional Feminista a Cuba.

Return to Index page for this issue
Return to Freedom Socialist newspaper main page
Return to FSP homepage